
La tercera edad es una etapa de la vida donde las personas al llegar a ella necesitan constante atención, así como cuidados especiales. La salud comienza a desmejorar, lo que obliga a su familia a contratar personal de enfermería o a internarlos en un centro de atención para ancianos, donde deberían garantizarles calidad de vida.
Sin embargo, en algunas ocasiones se presentan casos de maltrato fuerte hacia estas personas, lo que conlleva a la toma de acciones legales en contra de quienes cometen este delito. Si sospechas que algún anciano de tu familia es víctima de violencia o algún tipo de maltrato, nosotros te indicaremos todo lo que necesitas saber sobre el tema.
Empecemos entonces por definir lo que conocemos como maltrato a las personas mayores: se refiere a un comportamiento violento o abusivo hacia alguien de la tercera edad, ya sea a escala física, sexual, psicológica o verbal, que ocasiona daños o lesiones considerables en la víctima.
En algunas ocasiones, este tipo de situaciones se presentan cuando existe un exceso de confianza entre los ancianos y sus cuidadores, por lo que el número de casos de maltrato a las personas mayores en las residencias es más elevado de lo que sería deseable.
En este ámbito, la falta de atención también se toma como un tipo de maltrato hacia los ancianos, que suele presentarse en muchas ocasiones debido a las omisiones de las víctimas y el descuido de sus familiares, al no visitarlos con la frecuencia adecuada.
Contrario a lo que puedan pensar muchas personas, el maltrato hacia personas de la tercera edad se manifiesta más en países desarrollados que en aquellos con menos avances en lo que a la sociedad se refiere, lo que refleja que el problema es más de cultura que de economía.



El abuso y maltrato hacia las personas de la tercera edad es un hecho muy delicado y de gravedad extrema, el cual es difícil de comprobar sin el uso de equipos tecnológicos como una cámara oculta, razón por la cual hoy en día los tribunales admiten los videos como una prueba irrefutable de la situación.
Es así como la jurisprudencia establece que sí es posible utilizar una grabadora espía o cámara de video para demostrar que algunos abuelos están siendo víctimas de maltrato dentro de la residencia en la que se encuentran internados.
No obstante, antes de instalar uno de estos dispositivos en una residencia para el cuidado de ancianos, es necesario tomar las medidas que sean necesarias a fin de evitar la vulneración de los derechos individuales de terceras personas que puedan verse afectadas.

El protocolo en el que se determina el nivel de responsabilidad que tiene la sociedad ante el maltrato de las personas de la tercera edad es una medida muy positiva que promueve el mismo proceder de actuación por parte de todos los profesionales que trabajan en las residencias de ancianos y centros sociales municipales.
Este es un hecho que representa un hito importante para erradicar la violencia y maltrato hacia las personas mayores; sin embargo, aún queda mucho trabajo por hacer, pues es fundamental que las oficinas técnicas que funcionan como agentes de prevención en la materia, proporcionen a la ciudadanía la información adecuada para que pueda actuar de manera efectiva frente a posibles situaciones de violencia o maltrato a los abuelos.
Por ejemplo, existe un documento de comunicación que se puede consignar en el centro municipal para los servicios sociales cuando se comprueba que las personas mayores están siendo maltratadas.
Aun cuando estos mecanismos resultan efectivos, el trabajo de la comunidad en general es indispensable en el despliegue de campañas informativas y de concienciación que permitan incrementa la sensibilización frente a este problema del que nadie está exento.
Por tanto, es necesario que la sociedad desarrolle la empatía necesaria para disminuir considerablemente la cantidad de casos de maltrato hacia los ancianos dentro de las residencias y aquellos que son cuidados de manera privada. También es necesario capacitar a los cuidadores para que actúen con el profesionalismo que su trabajo requiere.
Si sospechas que alguno de tus familiares o amigos de la tercera edad está siendo maltratado por sus cuidadores en casa o en una residencia, la primera estancia a la que puedes acudir para hacer la respectiva denuncia es la policía, donde debes exponer lo que ocurre y llevar las evidencias que tengas como respaldo.
Si por alguna razón no puedes hacer la denuncia en esta institución, tienes la alternativa de comunicar la situación al juzgado que se encuentra de guardia, el cual prestará atención inmediatamente y ejercerá las acciones que sean necesarias para garantizar la seguridad del anciano que está siendo agraviado.
También puedes acudir a una entidad de la seguridad social, la cual puede actuar como mediadora y guía en el planteamiento de las soluciones más factibles inherentes al caso. En este sentido y con la finalidad de optimizar la vida de los adultos mayores maltratados, la organización brinda oportuna asesoría.
Otro organismo al que puedes acudir en caso de maltrato a los mayores es el EIMA o Asociación para la Investigación del Maltrato al Anciano, la cual tiene como objetivo principal promover la prevención de este tipo de casos, por medio de la capacitación profesional, la divulgación de información sobre estas situaciones y la sensibilización de la sociedad.
Una alternativa muy viable para alejar a los ancianos de personas que los maltratan es hacer una solicitud de residencia urgente. Esto es muy efectivo cuando el adulto mayor vive con algún familiar que no le garantiza el trato o la calidad de vida que necesita.
En caso de que observes un daño a nivel de psicología o a escala física en la persona mayor, puedes solicitar una investigación de las condiciones de salud en las que se encuentra la persona, a fin de que un especialista identifique si ha habido agresión física o verbal.
Por otra parte, puedes dirigirte a la ALMAMA o Asociación de Lucha Contra el Maltrato a Mayores, que es una institución sin fines de lucro que interviene activamente para solucionar la situación en que una persona mayor esté siendo víctima de violencia o maltrato.
Estas son las mejores opciones por las que puedes inclinarte en caso de que sospeches que una o varias personas mayores están siendo víctimas de algún tipo de maltrato.
Por tanto, lo más aconsejable en estos casos es mantener la serenidad y tratar de compilar la mayor cantidad posible de pruebas que sustenten tu denuncia para que los organismos competentes tomen todas las medidas que sean necesarias en pro del bienestar de los ancianos.

El maltrato a las personas mayores en las residencias es más común de lo que te imaginas y sus causas pueden ser cualquiera de las que se te mencionarán a continuación:
Aun cuando las personas mayores estén internadas en una residencia, es muy importante que sus familiares se mantengan en contacto con ellas y las visiten con frecuencia, pues de esa forma pueden conocer el estado en el que se encuentran y detectar si ocurre alguna irregularidad, pues cuanto más solo esté un anciano, mayor será su vulnerabilidad frente al maltrato de sus cuidadores.
Una de las prioridades que debe tener una residencia para ancianos es garantizarles todo lo que necesitan para que su estancia y calidad de vida sean adecuadas. Sin embargo, en muchas ocasiones las administraciones públicas no prestan el interés y apoyo necesario a estas instituciones, que finalmente caen en un estado de pobreza que afecta a los ancianos que allí residen.
Así es como puedes observar algunas residencias que carecen de mecanismos de seguridad que garanticen la permanencia de los ancianos en el recinto, en especial aquellos con problemas mentales, que pueden salirse y perderse con mucha facilidad al desorientarse.
También existen residencias cuya infraestructura dificulta la movilidad de los ancianos, pues poseen barreras que no les permite desplazarse de un lugar a otro con facilidad. Incluso algunas carecen de zonas al aire libre, por lo que no ofrecen el espacio adecuado para los ancianos.
Existen muchas residencias en las que el reglamento interno está enfocado principalmente en la protección de la institución y no en la de las personas mayores, lo que conlleva a que las víctimas no hagan las respectivas denuncias por miedo a que sus maltratadores tomen represalias, en vista de que la organización no les brinda el apoyo que requieren.
Una residencia para personas mayores requiere el trabajo en equipo de una gran cantidad de personas como enfermeras, celadores, cocineros, auxiliares, entre otros.
Sin embargo, para ahorrar los gastos muchas de estas instituciones solo cuentan con el personal mínimo necesario para cubrir las necesidades del lugar, lo que hace que cada uno de ellos tenga una carga más elevada, pues tienen más ancianos por atender, lo que hace su trabajo un poco deficiente.
Trabajar en una residencia de ancianos no es nada sencillo y generalmente la remuneración por ello es bastante baja en comparación con la cantidad de actividades y tareas que deben cumplirse, cuya exigencia física y psicológica es elevada. Por esa razón, muchos profesionales en el área prefieren dedicarse a la atención de ancianos de manera privada, pues suelen ganar más dinero que en las residencias.
Trabajar en el cuidado de los adultos mayores es un proceso que requiere cierto nivel de formación a escala profesional, pues no todas las personas están capacitadas para atender las necesidades que poseen los ancianos, en especial aquellos que presentan condiciones deficientes a escala cognitiva y los que tienen movilidad reducida.
Sin embargo, para ahorrar gastos correspondientes al pago de profesionales en el manejo y trato de los adultos mayores, muchas residencias toman la decisión de contratar a personas no capacitadas en la materia, lo que conlleva a tratos inadecuados por carecer de experiencia y empatía en el trato hacia los ancianos.

El maltrato hacia los ancianos no es solamente físico, en algunas ocasiones puede pasar desapercibido si se tiene desconocimiento en la materia. Sin embargo, existen algunas situaciones que indican diferentes tipos de maltrato, tales como:
La falta de higiene, una vestimenta inadecuada, el deterioro de la salud o una medicación excesiva o insuficiente son indicios de que las personas mayores no están siendo atendidas como lo requieren.
Esta es la forma de maltrato en ancianos que resulta más fácil de identificar, pues el maltrato físico se identifica cuando las víctimas presentan hematomas, moretones, fracturas, heridas, deshidratación, pérdida de peso, quemaduras, desnutrición o falta de higiene personal.
El maltrato de tipo social se puede identificar en las personas mayores cuando éstas no manifiestan deseos de levantarse de su cama o silla durante varias horas, cuando prefieren pasar mucho tiempo solas, no participan en actividades de entretenimiento o esparcimiento y cuando se les restringen las llamadas o las visitas de amigos y familiares.
El maltrato psicológico en las personas mayores se puede detectar cuando ellas manifiestan ansiedad o depresión, modifican sus hábitos alimenticios (comen muy poco o en exceso), aislamiento social, problemas para conciliar el sueño, algún tipo de temor o confusión.
Aun cuando no parezca algo tan común, puede que se presente un tipo de maltrato económico hacia las personas mayores, que se detecta cuando se presentan cambios repentinos y muy impactantes en los testamentos, desaparición de algunos objetos de valor, así como transacciones sospechosas en las cuentas de bancos de los ancianos.
Todos estos hechos pueden ser indicativos importantes de que las personas mayores están siendo víctimas de maltrato, ya sea en su casa o dentro de una residencia.

Como planteamos anteriormente, denunciar a la policía es una de las primeras acciones que puedes emprender a la hora de denunciar cualquier tipo de maltrato hacia las personas mayores.
Cuantas más evidencias tengas de este hecho, más credibilidad tendrán tus palabras, por lo que te recomendamos optar por grabar en vídeo o en audio las situaciones en las que se presenta el maltrato hacia los ancianos, pues de esa manera se procesará mucho más rápido la denuncia y se planteará una solución efectiva al problema.
En caso de que no quieras denunciar directamente en la policía, ya que uno o varios ancianos son víctimas de maltrato, puedes acudir a otras instituciones dedicadas a garantizar la calidad de vida de ellos y proporcionar la mayor protección que requieren, en pro de su bienestar.
Recuerda que algunas organizaciones pueden ofrecerte una guía o asesoría necesaria para que puedas lograr que las autoridades tomen las acciones correspondientes, en función de alejar a los ancianos de sus maltratadores en el menor tiempo posible.